Fué construido hacia 1659, está ubicado en el barrio de
San Francisco, de Cumaná;
tiene forma de estrella con
4 garitas,
desde el lugar se divisa toda la
ciudad y el
mar.
Allí estuvo detenido a mediados del siglo pasado, el
general en jefe José Antonio Páez,
por órdenes del
entonces Presidente de la República
General José Tadeo Monagas.
Quedó el castillo San Antonio de la eminencia como el más importante baluarte defensivo de Cumaná porque tanto el Reducto de la Candelaria como la batería de Santa Catalina no desempeñaban ninguna función estando como estaban deterioradas por el tiempo, los terremotos y el abandono en que se encontraban.
El Fuerte Castellón
Fué preocupación de los Monarcas españoles, desde los inicios de la conquista construir una fortaleza en la llamada "Costa Firme de Cumaná". Con éste nombre se designaba una extensa región costera que se extendía desde la desembocadura del río Cumaná, a la entrada del golfo de Cariaco, hasta mas allá de la región denominada por los nativos Chiribichí, hoy Santa Fé, en los límites con la actual Posuelos.
El Castillo Santa María de la Cabeza Debió ser construido en el último tercio del siglo XVIII, seguramente en el trienio 1671-1673, durante la gobernación del Sargento Mayor Don Sancho Fernández de Angulo y Sandoval. Corrobora esta aserto la correspondencia que con fecha 19 de noviembre de 1671 envía dicho Gobernador a su Majestad, reza: ... "Los zimientos de toda la fortificación son de profundidad devaxo de la tierra; los menos profundo de 16 pies geométricos; y por otra parte de mas de 24 codos geométricos"... " Y la superficie de la muralla tiene mas de 20.000 sillares labrados"... "Y lo demás restante de la muralla son caracolitos"...
El 04 de mayo de 1684, un fuerte temblor causó daños en la residencia del Gobernador, cuyas paredes de barro y paja sufrieron en su estructura, pero no produjeron daños mayores en la fortaleza.
Debió ser este sismo lo suficientemente fuerte para que fuera desabitada la residencia oficial.
Una vez reparados los daños ocurridos, fue utilizada como cuartel hasta 1797, cuando el terremoto de este año que sí causó graves daños a la fortaleza, destruyó en su totalidad la anterior y poco resistente residencia gubernamental.
Castillo de Araya
A finales del siglo XV, Pedro Alonso Niño y Cristóbal Guerra dieron cuenta de la existencia de las salinas de Araya que, junto a la explotación de perlas y oro, influyeron en la formación de la población colonial de las costa de Cumaná, lugar de tierra firme, afluente de agua dulce y cercana a la Península de Araya e isla de Cubagua.
Así como la sal era un recurso natural importante para los españoles, igualmente lo eran para los holandeses, quienes se acercaban a Araya para proveerse de ésta. Para impedir este tráfico de sal, la Corona Española ordenó la construcción de una fortaleza que también sirviese de resguardo a las costas cumanesas.
El sitio para ubicar el castillo Santiago de Araya y Arroyo, una de las principales fortalezas de América Hispana, fué escogido por el Ing. Bautista Antonelli, quien proyectó las obras defensivas de las principales ciudades de las cuencas del Caribe.
La construcción del castillo estuvo a cargo del Ing. Cristóbal Roda y Juan Bautista Antonelli, de quien se sabe, a través de correspondencia enviada al Rey, trabajó por seis años seguidos desde 1622 a 1630.
Fué construido en sillería y cal, una cantera vecina proporcionó la piedra coralífica esponjosa que ya había sido utilizada en Cubagua y Cumaná .
A partir de 1725, por factores netamente naturales, las salinas se inundaron, por lo que el Castillo Santiago de Araya y Arroyo perdió su función primordial, convirtiéndose en una carga económica para la corona española, que lo destruiría en 1772 por medio de dinamitas.
El Castillo Santiago de Araya y Arroyo es el monumento de mayor antigüedad en nuestro territorio, el más grande y más complejo con resalía formada de las primeras modificaciones renacentistas. Fué declarado patrimonio cultural de la Nación según Gaceta Oficial N° 26395 de fecha 31-10-1960.